Bitácora como plataforma de reflexión
Julio 1, 2020Working paper: ¿metodología para una antropología de la vida?
Julio 18, 2020Querido equipo, con mucho cariño quisiera compartir con ustedes un pequeño y sencillo material audiovisual que he editado en estas últimas semanas, acompañado de algunas reflexiones apoyadas en las ideas ingoldianas.
El tema central del video es la festividad de la cruz de mayo que la familia Humire realiza una vez al año. En las imágenes se puede observar lo “empinado” del camino, que es recorrido solamente dos veces al año: una para retirar la cruz y bajarla a nuestro “suelo” (aquí por lo general suben solamente dos o tres personas), y otra para subirla nuevamente a su posición en el cerro, mirando el valle (en esta ocasión suben más personas, e incluso animales). Las imágenes corresponden a esta última instancia.
Las personas en Molino consideran que la subida al cerro es de cuidado. Se dice que quienes tengan problemas en su vida pueden experimentar dificultades e incluso caídas al momento de subir, como si el camino fuese alguien a quien enfrentar. Así, la subida se transforma en una decisión voluntaria, y algunas personas suben con mayor o menor dificultad.
Durante la subida es común descansar y oír que alguien dice “servicio”, solicitando ser atendido o atendida con bebestibles preparados especialmente para la ocasión, como el rico “cleri”, hecho en base a vino blanco y jugo de frutas.
El camino es generalmente acompañado de música. En este caso los músicos fueron contratados, y mientras tocan es común atenderles con bebestibles. Entre las personas de la familia Humire se piensa que la música debe ser constante y sonar fuerte, como si el sonido diese otro empujón para subir el cerro.
Sin agregar más cosas, quisiera leer sus comentarios. Siento que hay mucho para reflexionar desde Ingold, pensando en una cosmopraxis que pone en relación presencias humanas y no humanas. En este caso, con la travesía de “la cruz” familiar.
